martes, 5 de enero de 2010

La noche. Hauki


Con amapolas
he vestido la noche.
Para llorarte.

12 comentarios:

Elena de San Telmo dijo...

Es un placer leerte Diego. Qué bello!
Cariños

Ío dijo...

Flores a solas
lluvias en los cristales
sintiendo el rojo

Muy hermoso, Diego.
Besos

Ío

Anónimo dijo...

El placer es mío, Elena. Me alegro de que te guste.
Un beso.
Diego

Anónimo dijo...

Me gustó mucho también el tuyo, Ío; todo un regalo.
Un beso para ti también.
Diego

Isabel de León dijo...

Q amapolas tan lumínicas...jeje!!m encantan las flores...aunq estas traen 1 poco d pena no???pero mira lo bueno...no se marchitan!!jeje

Saludos de la chica q t regala un ramito d violetas...del Teide.

Anónimo dijo...

Mil gracias por el ramo, Isabel; todo un detalle. Además de que son preciosas, que yo las he visto. ¿Y qué sería la vida sin pena? No sería real. En ella hay de todo. Y si es por buenos momentos...
Un saludo chica sorpresas, y agradables.
Diego

silvya dijo...

es dulce y triste a la vez, raro y tierno también.El llorar lava el alma y después hace que salga el sol con más intensidad.besiño

Anónimo dijo...

El sol siempre sale con la misma intensidad, sólo depende de nosotros apreciarla, pero aunque dejes de llorar no hará que brille más, y a veces aunque dejes de llorar la causa de ese llanto te deja un poso en el alma que hace que notes un hálito melancólico que te lleva a la sonrisa cuando miras al sol, pero que no deja que sientas igual el calor.
Un beso, Silvya. Un placer tenerte por aquí y sentir tu aliento y tu estancia.
Diego

Ío dijo...

Gracias, Diego
Besos

Ío

Anónimo dijo...

A ti, Ío; no hay por qué. Es un placer.
Un beso.
Diego

Tânia Souza dijo...

Comovente, impossivel não sentir a voz que se embarga perante um poema assim.

Anónimo dijo...

O facto de tocar em você, não é tanto por minhas palavras e por sua sensibilidade, Tania.
Um beijo.
Diego