sábado, 23 de enero de 2010

Amistad

A veces nos equivocamos en nuestro deseo de amistad, sobre todo con las "amistades vámpíricas", las que nos succionan el alma, aparentando ser sin ser; sólo hay que mirar su recorrido vital para conocer, pero son tan taimados. Como dice Plutarco, "no necesito amigos que cambien cuando yo cambio, y asientan cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mejor". Por eso gstamos excesivas sonrisas con la gente inadecuada. Y es que nada es tan tremendamente fácil como no engañarse.
"Y los que danzaban fueron considerados locos por los que no podían escuchar la música", (Nietzsche).

4 comentarios:

silvya dijo...

"Solo se volverá clara tu visión, cuando puedas mirar en tu propio corazón. Porque quien mira hacia afuera sueña y quien mira hacia adentro... despierta"
Carl Jung solo hace falta danzar, sintonizar nuestra música con la música de la vida. saludos.

Anónimo dijo...

Gran frase, y gran verdad, la de Jung. Vivir, eso es lo que se ha de hacer, pero ¿quién vive? La mayoría se limitan a sobrevivir.
Un saludo, Silvya.
Diego

Sofía Serra dijo...

Yo me quedo con la tuya, Diego, tu frase..."las (amistades) que nos succionan el alma, aparentando ser sin ser"
Es lógico que succionen pues sólo apariencia son, así, ¡cúanto chupóptero en esta vida!.
Ahora bien, nunca el tiempo es perdido,como diría Manolo García. Energía gastada aparentemente de forma inútil, en algún otro modo revertirá, eso seguro, ;).
Un beso

Anónimo dijo...

Gracias Sofía. Viniendo de ti, con tu capacidad de crear y de ver el mundo, no me hace sino sonrojar y sentir que he crecido un poco más.
Nunca el tiempo es perdido, de verdad. Esperemos que revierta.
Un beso para ti también. Vi tu nuevo espacio. Seguiré pasando por él y con más tiempo.
Diego