lunes, 7 de diciembre de 2009

Combatiría


Combatiría contra los miedos, contra las parcas, contra Céfiro, contra todo, pero contra ti nunca; contra ti me doblegaría como un junco ante el más feroz de los vientos, esperando que en el cese de la batalla comprendieses la fuerza y la belleza que hay dentro, lo que es y será siempre, el regalo de una vida que se entrega, a cambio, tan sólo, de la sonrisa en tu mirada.

8 comentarios:

María Jiménez V. dijo...

Es el regalo del amor,es el donarse sin reservas.
Hermosa y significativa entrega. Que ojala sea valorada en toda su inmensidad.
Me encanto leerte
Abrazos

Isabel de León dijo...

Cuanto se puede guardar dentro verdad D.Diego?,jeje.Luchar contra lo q se ama...no tiene razon de ser...

Saludos de la chica Dña.Isabel.

Anónimo dijo...

Gracias María, un placer que lo hagas y te guste. Sobre lo otro, lo importante es dar, el resto. Eso ya proporciona placer, si consigues una sonrisa, más, si aún consigues más...
Un abrazo.
Diego

Anónimo dijo...

Cuánto, e intenso. El alma, si es de verdad, tiene espacios para eso, y acoge. Contra eso no se puede luchar nunca, ni se debe, creo. Pero es una opinión. La mayoría se pasan la vida luchando contra eso. Un saludo Doña Isabel, de Don Diego. No dejas de sorprenderme. Siempre me sacas una sonrisa final. Es un buen momento en el día.
Diego

Ío dijo...

Intenso
Profundo
Hermoso
Sincero
Eterno

Te sonrío desde lejos
Gracias, Diego
Ío
Un beso

Anónimo dijo...

Gracias Ío, Muy agradables tus palabras. Un placer recibirlas.
Un beso.
Diego

g40 dijo...

la sonrisa puede ser hermosa, pero es el velo de la mirada

Anónimo dijo...

G40. Es una expresión, pero bueno. Depende de que sonrisa. No creo que la sonrisa vele la mirada, sino que la ensalce, la ilumine. No sé. Quizá lleves razón, depende del momento también. Cada momento tiene su mirada.
Diego