jueves, 27 de agosto de 2009

El árbol de la vida


Nos movemos en la inconstancia de las horas, esculpiendo de aristas los perfiles de la vida. Thoureau decía que las hojas nos enseñan a morir, y se puede añadir que el tronco de los árboles nos enseñan a crecer, a envejecer, a vivir.

2 comentarios:

Ruth dijo...

Pues sí que tenemos lecciones de vida alrededor nuestro. En las aceras, en las avenidas, en los parques, en los bosques...... Si aprendiéramos a vivir, y a vivir con significado................

Besos.

Anónimo dijo...

Si supiéramos mirar, cuánto veríamos, cuánto disfrutaríamos, cuánto aprenderíamos y cuánto seríamos.
Gracias Ruth.
Un beso.
Diego