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jueves, 6 de febrero de 2014

Vera


Sierra Nevada
Levanté la mano mientras descendía el camino de las flores sin poder sentirlas y me dije que este debía de ser el lugar de los vientos que arriman las hojas y anuncian colores que apagan los llantos y redimen amores que no pudieron o no supieron germinar en los días aquellos que vivimos como extraños mientras el sueño. Cantos de noche arracimados aquí, dentro. Ahora.
Vera! What has become of you does anybody else in here feel the way I do?

domingo, 29 de diciembre de 2013

Desinencia

Desde el Mulhacén (subiendo).
 
No siempre calma el desasosiego la contemplación del espacio vacío, la nada, el silencio como forma o cualquier otro elemento, en un intento de aislarse o ausentarse de uno mismo, de incluirse dentro de uno, de casi saciarse de sí.
Es, siento, como inmolarse en las ausencias de los amores perdidos, de los irredentos. Un suicidio lento, agónico, vivido.

lunes, 14 de octubre de 2013

Acquosidad


 
La indelicadeza es una voz que se ahoga en el silencio. Y siento ahora, sentado en esta silla de mimbres rotos por el tiempo, la mirada acuosa de un cenicero lleno de cenizas de cigarrillos no fumados, ni tan siquiera encendidos, apagados, yertos, en la bruma del reflejo de una imagen, en el espejo que no lo es.
Ahí sueño, en ella, con algo que no veo, que no… Porque alrededor de algo apenas hay. Y aun así, ya, me alejo, me dejo entre las aleatorias volutas de eso que no sé que es, y que no quiero, no por incierto sino por ciego, por ausente. Porque siento que entre la nada solo habita el cieno. Por eso, solo por eso, solo por eso.

viernes, 18 de enero de 2013

Entre gotas de una lluvia de otoño

Mientras soñaba una lluvia de reflejos sobre cristales rotos en la seda de un lago quieto donde una rana croaba enamorada  al desdén de un viento ingenuo y antiguo que nada le decía cuando junto a ella pasaba y aun así seguía arrobada en el canto que regalaba sin pedir a cambio siquiera una mirada o un leve desvío de pensamiento o quizás una caricia tan solo que fuese lo suficientemente delicada como para sentir que para él en algún momento sería, me sentí ella, sentí lo que ella sentía, me sentí vivo, me sentí más yo que jamás lo había sido y probablemente sería.

viernes, 14 de diciembre de 2012

No y nada y solo

 
En las carcomidas maderas del barco de los espurios habitan las cucarachas, entre la putridez de los húmedos restos de alimentos desechados. Y no y necio y solo, alguien asciende una espiral bajo el espectro  de la luminosa timidez de un rayo clavado en su lengua glacial, junto a miles de seres enhiestos, cubiertos por mantos, de desgastado aspecto, tejidos por manos de niños tullidos, de niños turbados, junto a almas que nadan al lado de barcas cruzadas por barqueros ciegos en busca de anclados cerberos a la tierra, en espera de un óbolo que nunca llega.
En la tierra vacía, el hombre brega, ciego, alucinado, en busca de nada, olvidado.

lunes, 16 de mayo de 2011

Sólo un bocado

Fresco. Románico. Boí.


Mordió la fruta como si fuese la última. Una gota de líquido le escurrió por la comisura. Sonrió con la mirada. Intentó decirme algo, pero el bocado sólo le permitió un ruido extraño que rodeó de risas. Los ojos achicados y el pecho convulsionándose. El pelo suelto, movido apenas, lacio, casi etéreo. Seda en la piel. Un gato negro al lado. Un angelote mira la escena desde una esquina, casi con sorna.
No puedo sino arrodillarme como ante una imagen sagrada.
Vivir, a veces, es como caminar sobre un lecho de nenúfares en un estanque dorado, como levitando.

jueves, 24 de marzo de 2011

Disimétricas disidencias

Quisiera poder decir que existo o, para ser más correcto, que he existido; si es que lo hice alguna vez, si es que no soy invisible, si es que, sencilla y llanamente, terriblemente, soy. Y es que, bien mirado, no me veo, o no sé qué miro y veo...

domingo, 13 de marzo de 2011

Mira

¿Sabe alguien lo que se siente cuando amanece un nuevo día, despiertas, y se sabe que nadie aparecerá?

jueves, 11 de noviembre de 2010

Tan sólo

Tan sólo el aleteo de una mariposa en primavera... Tan sólo eso; tan sencillo, tan brillante, tan opuesto a todo lo que solemos mirar y apreciar; tan sutil, tan extremadamente delicado.
Tan sólo eso; el aleteo de una mariposa entre flores. Nada como eso.

sábado, 28 de agosto de 2010

Evanescente

Una noche soñé rocío; y ya no quise abrir los ojos.

lunes, 12 de julio de 2010

Sav/bia

"La religión de las masas es follar". Baudelaire
El corazón de un árbol sabe hacia dónde tiene que crecer.

lunes, 7 de junio de 2010

Cuerpos varados

Fotografía de Pedro J. González

De flores y terciopelo riego los días que nunca son ni podrán, ya, ser; entre vientos encontrados.
Tan lejos de descubrir algo que tienes al lado, tan lejos, y no saber mirarlo. Descuidado. Escucho, miro y ando. Un horizonte de perros ladrando sacude el aire provocando llantos. Niños asustados se cubren los ojos. Escondidas las cabezas, las miradas, buscan refugio. Lloran despacio. No tienen nada. Quieren creer. Ahogan sus penas en locos espacios.

domingo, 23 de mayo de 2010

Olor

Yo sé que olí un jazmín en la infancia una tarde, y no existió la tarde.
Francisco Brines

A través de todos estos años, de todos los recuerdos, sólo tú has existido. Y ahí he sido, siempre, tanto, lento; en aquel olor tan intenso, tan de dentro. Y es que dejarse guiar por los sentimientos puede ser, a veces, un problema. No hacerlo, es, siempre, un pecado.

jueves, 13 de mayo de 2010

El aliento de la lluvia

Donde duerme el aire, suspendido el aliento, sobre colchones de hojas, en los crepúsculos suaves de tardes lluviosas, yo vivo. En tu aliento; porque sólo con respirar, me lo das todo; y es tanto, que a veces siento que voy a desaparecer. Y es que es suave el aire cuando respiras, y delicado; cálido cuando sale de tus labios, como la espuma de ciertos mares, de aroma a nardos. Sólo ríe, y se hará la luz, y sentiré, y podré coger tu mano.

domingo, 2 de mayo de 2010

El color de los sueños

Dejar que la vida fluya. Es así como es, como debe ser. Ahí, en la gracilidad de lo eterno, con el peso de los siglos, donde el alma es sostenida, resguardada, elevada, acogida. Donde era, aunque no sé, tan siquiera, si lo que fue no era sino, tan solo, un espejismo que perseguí y aún persigo. Y, aunque el viento de noviembre hiela el alma -porque la vida, cuando duele, aquella, se hace eterna-, siempre pienso que el camino es largo y que es amigo si se sabe andar; y que tal vez los sueños no sean un juego de azar; porque ese sueño sobrevive al espacio, al tiempo, a la muerte; y que en ese sueño en el que viajo, azaroso, lleno de obstáculos, todo es aventura y conocimiento. Un viaje que va más allá de su propio fin, que lo trasciende. Donde estás tú. El amor es un viaje, extraño, salvaje, en la búsqueda de la inigualable música que lo provoca. Fruto de una insaciable sed de música.
Kafka decía que es posible que alguien haya podido resistir el canto de las sirenas, pero nadie habría sobrevivido a su silencio.
Lo malo, lo absurdo, es sentirlo, y permitirse vivir en esos silencios. Por eso sigo mi sueño, y lo persigo. Una sonrisa, un segundo de ternura, el calor humano que sólo se puede encontrar en ese sitio, porque lo otro... Y ahí, vivir el sueño, ya no soñar, sino vivirlo, reír, sentir, ser…

lunes, 29 de marzo de 2010

Con solo una sonrisa

A veces tú puedes hacer que gire alrededor de ti. Sólo tienes que sonreir. El mundo, en ese momento, se ilumina; y es entonces cuando lo hago, el girar, el girar en torno a ti. No puedo evitarlo. Siempre es y será así.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La simplez de un simple evidente. Lo típico.

En los afueras, en lo típico de los tiempos, en la apariencia, en la estupidez, en la mediocridad, hay recovecos que son incapaces de vertebrarse, tan inconexos como una noche cerrada de derrumbes. Y seguimos ciegos. Y se persevera en la inconstancia. Es un drma la estupidez humana. ¿Dónde hay más, en la evidente o en quien diciendo que no lo es persevera en ella? ¿Ciegos en un mundo de ciegos o estúpidos en un mundo de estúpidos? ¿Tanto necesitamos de ese cayado para volver una y otra vez? ¿Tan poco somos que con tan poco nos conformamos?

domingo, 28 de febrero de 2010

Por las ventanas

Cómo me gusta morir mirando por las ventanas, perdiéndome entre los brazos, bañandome en el alma. Pero hay algo que, sin embargo, desgaja ausencias, desdibuja trazos, como la espuma de ciertos mares cuando se aleja.

lunes, 11 de enero de 2010

La levedad del vuelo.

Algunas de las cosas más importantes de esta vida son invisibles y sagradas; y, a veces, el infierno está lleno de buenas intenciones. Por eso mejor arriba que abajo. Me quedaré en mi alma, donde no hay imposibles si te tengo y el tiempo será, así, ahí, eterno; como el suave desplazar en el aire, como el volar sin ruido, sometido a la levedad de un viento apenas sentido, apenas intuido, que te lleva más allá del aquí y del ahora, hacia los dentro, hacia los cuándo, hacia los dónde.

domingo, 3 de enero de 2010

El color argenta de la montaña. Pirinéos


La palabra "yo" es en el fondo el gran equívoco y, en este problema, la fuente de todo engaño, dice Schopenhauer. Por eso, en la montaña, arriba, está la verdad, pero no se puede sacar de la montaña lo que no se lleva dentro, aunque se vaya allí para ser diferente.